Un preocupante caso se registró en el centro de salud San Vicente, donde un menor de 13 años llegó con quemaduras causadas por pólvora y fue retirado a la fuerza por sus propios padres antes de recibir atención. Se trata de un episodio que refleja los riesgos de la manipulación de pólvora por parte de menores y la falta de control en algunos hogares durante la temporada decembrina.
De acuerdo con la enfermera profesional Karen Michelle Tello Arteaga, «llega un menor de 13 años con quemaduras, llega en compañía de unos amigos, se les informa a los padres, se acercan, llegan alterados y agreden al guarda de seguridad y salen con el menor»
La profesional señaló que el caso fue reportado inmediatamente a la Policía de Infancia y Adolescencia, pero «no se le alcanza a dar atención al menor debido a que los padres no permitieron la atención»
Según Tello, los padres ingresaron alterados al área de triaje, impidieron la revisión médica, evitaron que se realizara la curación correspondiente y huyeron del centro asistencial con el menor, sin esperar la intervención de las autoridades competentes.

