Un contrato suscrito el 6 de noviembre de 2025 para la instalación de vallas publicitarias destinadas exclusivamente a la promoción de Aguardiente Nariño es hoy objeto de cuestionamientos, tras una denuncia que advierte un presunto uso indebido de una de estas piezas para fines de publicidad política en Pasto y otros puntos del departamento.
De acuerdo con el contrato conocido por Nariño Ahora, la Gobernación de Nariño, a través de la Subsecretaría de Rentas, celebró un contrato interadministrativo cuyo objeto fue el alquiler de vallas publicitarias, así como la impresión, instalación y desinstalación de lonas, con el propósito de implementar una estrategia de posicionamiento y recordación de la marca Aguardiente Nariño y sus diferentes líneas de producto. El contrato tuvo un plazo de ejecución de tres meses y un presupuesto oficial estimado de $436.035.198 pesos .
El documento contractual establece que la pauta debía destinarse de manera exclusiva a la promoción del licor departamental, activo estratégico de propiedad del Departamento de Nariño, y detalla incluso la ubicación de 28 vallas en corredores viales y zonas estratégicas del territorio, además de las características técnicas y gráficas que debían cumplir las piezas publicitarias .
Sin embargo, en un segundo documento ya radicado ante la Procuraduría General de la Nación, se advierte que al menos una de las vallas contratadas estaría siendo utilizada para difundir mensajes de carácter político, situación que, según el denunciante, sería contraria al objeto del contrato y al destino específico de los recursos públicos invertidos. En la denuncia se solicita a los organismos de control investigar si la pauta contratada para la promoción de Aguardiente Nariño fue desviada de su finalidad y si ello podría configurar una falta disciplinaria o administrativa .
La queja formal señala que los recursos comprometidos superan los 400 millones de pesos y que, pese a esa inversión, la valla cuestionada no estaría cumpliendo con la obligación contractual de fortalecer la recordación de marca del aguardiente departamental. Por esta razón, se pide establecer responsabilidades y verificar si existió autorización, modificación contractual o uso irregular de la pieza publicitaria .
Hasta el momento, no se ha producido un pronunciamiento oficial de la Gobernación de Nariño ni de los funcionarios responsables del contrato frente a los señalamientos contenidos en la denuncia. El proceso queda ahora en manos de los entes de control, que deberán determinar si hubo o no irregularidades, en el marco del respeto por la presunción de inocencia de las personas e instituciones involucradas.

