El presidente Abelardo De La Espriella advirtió este viernes que ningún gobernador o alcalde del país puede adelantar por su cuenta negociaciones con estructuras consideradas terroristas, una decisión que pone bajo la lupa el papel que venía desempeñando el gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, en los procesos de paz territorial.
Escobar había recibido en agosto de 2025 una autorización expresa del Gobierno del entonces presidente Gustavo Petro. A través de la Resolución 149, fue facultado como facilitador para buscar acercamientos con grupos armados presentes en Nariño que no tuvieran una mesa de diálogo y verificar su voluntad de avanzar hacia la paz y la reinserción a la vida civil.
La autorización, sin embargo, no convertía al Gobernador en negociador independiente. Escobar debía informar a la Oficina del Comisionado de Paz sobre los acercamientos realizados y las condiciones encontradas, para que fuera el Gobierno Nacional el que determinara si existían posibilidades de abrir nuevos escenarios de conversación.
El cambio de línea desde la Casa de Nariño llega precisamente cuando el Gobierno Nacional comenzó a cerrar los procesos heredados de la administración anterior. El pasado 28 de agosto terminó oficialmente la mesa con la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano, CNEB, proceso que tenía una importante presencia en Nariño y cuyos avances habían sido defendidos por Escobar.
Por ahora no se ha conocido una derogatoria expresa de la Resolución 149 que autorizó al Gobernador como facilitador. Sin embargo, la advertencia de De La Espriella marca un nuevo escenario para Nariño: cualquier acercamiento con estructuras armadas deberá estar sometido a las directrices del Gobierno Nacional, mientras Escobar ha insistido en que los resultados alcanzados por la estrategia de paz territorial deben ser evaluados antes de desmontar estos procesos.