Los vendedores informales que ocupan diferentes sectores del centro de Pasto tendrán que desocupar el espacio público a más tardar en febrero de 2027, como consecuencia de una orden judicial que obliga a la administración municipal a recuperar estas zonas, pero que también establece condiciones para proteger a quienes dependen económicamente de estas actividades.
El alcalde Nicolás Toro Muñoz explicó que la decisión cobija sectores de las calles 17, 22 y 23, donde las autoridades deberán realizar previamente una caracterización de los comerciantes y ofrecer alternativas para que puedan continuar desarrollando sus actividades económicas en otros espacios.
«La orden judicial yo no puedo estarla esquivando y esquivando y diciendo no, yo no los saco, porque finalmente el que va a terminar sancionado es el alcalde», aseguró el mandatario.
Entre las alternativas anunciadas se encuentran aproximadamente 50 o 60 puestos disponibles en las plazas de mercado, además del apoyo con elementos de trabajo para vendedores que tengan proyectos productivos y puedan trasladar sus actividades a otros lugares.
El alcalde advirtió que las personas que no estén incluidas en la caracterización podrían enfrentar procedimientos de retiro antes del plazo establecido para los comerciantes cobijados por el proceso judicial. También señaló que el cumplimiento del fallo podría contar con acompañamiento de la Policía y otras autoridades.