La falta de un segundo curador urbano en Pasto continúa generando inquietudes en la ciudadanía, especialmente por los retrasos en trámites.
Se trata de una situación derivada de un proceso judicial que involucra a uno de los curadores, lo que ha impedido tomar decisiones administrativas de fondo.
El alcalde Nicolás Toro explicó que “yo no tengo la facultad de nombrar curadores… hasta que un juez declare la vacancia absoluta no podemos actuar”.
Ante este panorama, señaló que se evalúa la posibilidad de avanzar en un concurso para una nueva curaduría que permita mejorar la prestación del servicio.
Mientras tanto, la administración ha recurrido a encargos temporales para atender la demanda existente.