La instalación de reductores de velocidad en algunos sectores de Pasto ha generado controversia entre residentes, debido a los efectos que pueden causar en las viviendas cercanas.
Se trata de una situación en la que, según la administración, existen solicitudes tanto para instalar como para retirar estos elementos.
El alcalde Nicolás Toro explicó que “colocamos reductores y al otro día nos piden que los quitemos o nos meten tutela”.
Ante esto, indicó que se requerirá la autorización formal de los vecinos antes de ejecutar nuevas intervenciones.
La medida busca evitar conflictos posteriores y garantizar el respaldo de la comunidad.