Mientras México afronta su participación en el Mundial 2026 con la ilusión de hacer historia en casa, uno de los nombres que más expectativa genera en el ataque del equipo dirigido por Javier Aguirre es el de Julián Quiñones, un jugador que tiene sus raíces en Nariño y que hoy es protagonista en la máxima cita del fútbol mundial.
Quiñones nació el 24 de marzo de 1997 en Magüí Payán, municipio ubicado en la costa pacífica nariñense. Aunque inició su carrera como futbolista colombiano, desarrolló gran parte de su trayectoria profesional en México, país donde se nacionalizó y terminó convirtiéndose en uno de los referentes ofensivos de la selección azteca.
El delantero llega al Mundial en uno de los mejores momentos de su carrera. Actualmente milita en el club saudí Al-Qadsiah y ha sido reconocido por su capacidad goleadora, convirtiéndose en una de las principales cartas ofensivas de México junto a figuras como Raúl Jiménez y Santiago Giménez. Diversos análisis previos al debut mundialista lo ubicaban entre los jugadores con mayores posibilidades de integrar el equipo titular.
El técnico Javier Aguirre ha destacado públicamente el aporte de Quiñones y su capacidad para marcar diferencias en ataque. Incluso llegó a compararlo con el impacto que tuvo en su momento Hugo Sánchez por sus logros goleadores fuera de México.
La historia de Quiñones representa un motivo de orgullo para Nariño. Desde un municipio del Pacífico colombiano hasta convertirse en una de las figuras de una selección que disputa un Mundial como anfitriona, el atacante demuestra cómo el talento nacido en la región puede alcanzar escenarios de talla mundial.
Hoy, mientras millones de aficionados siguen el Mundial 2026, en Nariño también hay razones para mirar de cerca a la selección mexicana: uno de sus principales protagonistas nació en tierra nariñense.