La Contraloría General de la República evidenció un hallazgo fiscal por 746 millones de pesos en Centrales Eléctricas de Nariño, Cedenar, luego de una auditoría realizada a la prestación del servicio de energía en el departamento.
El hallazgo está relacionado, entre otros aspectos, con una sanción impuesta por la Superintendencia de Servicios Públicos Domiciliarios debido al método utilizado por la empresa para cobrarles el servicio de energía a cerca de 327.000 usuarios durante la pandemia por covid-19.
Según el organismo de control, Cedenar habría aplicado un mecanismo de facturación que no estaba autorizado, situación que posteriormente derivó en el pago de sanciones, multas e intereses moratorios.
Para la Contraloría, este tipo de pagos representan un gasto improductivo de recursos públicos y evidencian posibles fallas en la planeación, administración y toma de decisiones dentro de las empresas encargadas de prestar el servicio de energía.
El caso de Nariño hizo parte de tres auditorías adelantadas por la Contraloría en diferentes departamentos del país, cuyos hallazgos fiscales alcanzaron en total los 14.155 millones de pesos.
Aunque el monto detectado en Cedenar fue menor frente a los otros casos evaluados, el organismo de control puso la lupa sobre el manejo de los recursos de la empresa y las decisiones tomadas durante la emergencia sanitaria, que terminaron afectando la facturación de miles de usuarios en Nariño.