El gobierno de Gustavo Petro deja para Nariño una ambiciosa agenda de inversiones en vías, salud, educación, agua potable, energía y desarrollo rural. El principal compromiso es el Pacto Territorial para la Vida y la Paz, que reúne más de 250 proyectos y recursos proyectados por encima de los 12 billones de pesos. Sin embargo, gran parte de estas iniciativas apenas está estructurada, financiada parcialmente o pendiente de contratación.
En infraestructura, quedaron encaminados proyectos estratégicos como la conexión El Estanquillo–Popayán, la intervención del corredor Pasto–El Estanquillo y la doble calzada entre Pasto y Catambuco. Son avances importantes después de décadas de abandono vial, pero Petro no entrega terminada la conexión moderna de Nariño con el centro del país: deja obras, contratos y recursos cuya ejecución dependerá del próximo Gobierno.
En el sector rural, el balance incluye la formalización y recuperación de miles de hectáreas para campesinos, comunidades indígenas, afrodescendientes y víctimas del conflicto. También hubo una mayor atención nacional sobre la reforma agraria y las economías populares, aunque sigue pendiente que la entrega de tierras esté acompañada por vías terciarias, crédito, asistencia técnica y garantías reales para comercializar los productos.
En materia de paz, el acercamiento con Comuneros del Sur permitió avances territoriales y la entrega de material de guerra. No obstante, la violencia continuó golpeando al Pacífico, la cordillera y la frontera, con desplazamientos, confinamientos, secuestros, reclutamiento de menores y disputas entre grupos armados. La Paz Total dejó resultados puntuales, pero no logró devolverle la tranquilidad a todo el departamento.
Petro deja a Nariño con mayor visibilidad nacional, inversiones comprometidas y proyectos que podrían transformar la región, pero también con grandes pendientes en ejecución, seguridad, salud e infraestructura. El verdadero balance dependerá de cuántos anuncios logren convertirse en obras terminadas y soluciones concretas para las comunidades. ¿Cómo califica el desempeño del primer gobierno de izquierda en Colombia frente al departamento de Nariño?