Un coronel del Ejército Nacional fue capturado en las últimas horas dentro de las instalaciones del Cantón Norte, en Bogotá, en medio de una investigación por presuntos nexos con organizaciones criminales y delitos relacionados con narcotráfico, terrorismo y tráfico de armas. El oficial tuvo dentro de su trayectoria militar el mando de la Fuerza de Despliegue Rápido No. 2, unidad con operaciones en el departamento de Nariño.
La captura fue ordenada por la Fiscalía General de la Nación y materializada luego de una investigación en la que participaron organismos de contrainteligencia del propio Ejército y el Gaula Militar. De acuerdo con la información conocida hasta el momento, el expediente contempla los delitos de concierto para delinquir con fines de narcotráfico y terrorismo, cohecho propio y fabricación, tráfico o porte de armas, municiones de uso restringido o de uso privativo de las Fuerzas Armadas y explosivos.
Las pesquisas se concentran en hechos que habrían ocurrido en dos periodos: entre 2019 y 2020 y posteriormente entre 2024 y 2025. Los investigadores buscan establecer cuál habría sido el papel desempeñado por el oficial y si aprovechó los cargos y responsabilidades que tuvo dentro de la institución para facilitar actividades de estructuras ilegales.
El caso adquiere especial relevancia para Nariño debido a que el uniformado estuvo vinculado al mando de la Fuerza de Despliegue Rápido No. 2, una unidad estratégica del Ejército desplegada principalmente en el Pacífico nariñense y que durante los últimos años ha adelantado operaciones contra disidencias de las Farc, estructuras dedicadas al narcotráfico, minería ilegal y otros grupos armados que mantienen presencia en esta zona del país.
La FUDRA No. 2 ha tenido jurisdicción operacional especialmente en municipios de la costa y cordillera nariñense, donde ha enfrentado estructuras como las disidencias de las Farc y otros grupos que se disputan corredores para el narcotráfico y el control territorial. Documentos oficiales del Ejército confirman que esta fuerza ha tenido su comando en territorio nariñense y ha sido una de las principales unidades empleadas para operaciones contra organizaciones armadas ilegales.
Por ahora, las autoridades no han establecido judicialmente la responsabilidad del oficial. La Fiscalía deberá presentar los elementos recopilados ante un juez y avanzar en las audiencias correspondientes, mientras se conoce con mayor precisión cuáles serían las organizaciones ilegales con las que presuntamente habría mantenido vínculos y qué hechos concretos sustentan cada una de las acusaciones.
El Ejército no había entregado, al momento de conocerse inicialmente la captura, un pronunciamiento detallado sobre el proceso ni sobre la eventual participación de otros integrantes de la institución.