Geovany Andrés Rojas, conocido como alias “Araña” y señalado como máximo cabecilla de los Comandos de la Frontera, fue extraditado este viernes 25 de septiembre a Estados Unidos, luego de ser trasladado desde Bogotá hasta el Comando Aéreo de Combate No. 3 en Malambo, Atlántico, donde fue entregado a autoridades estadounidenses y posteriormente salió del país en una aeronave con destino a territorio norteamericano.
El señalado jefe de la estructura armada había sido capturado en febrero de 2025 en Bogotá, al finalizar un ciclo de diálogos en el que participaba como representante de la Coordinadora Nacional Ejército Bolivariano dentro de las conversaciones adelantadas por el Gobierno de Gustavo Petro, condición que llevó a que su entrega a Estados Unidos permaneciera suspendida mientras avanzaba el proceso de paz.
La extradición de alias “Araña” también revive un episodio que involucró al gobernador de Nariño, Luis Alfonso Escobar, quien en febrero de 2025 rechazó públicamente su captura ocurrida al finalizar un ciclo de negociaciones con el Gobierno Nacional y pidió al entonces presidente Gustavo Petro intervenir, al considerar que su detención podía afectar de muerte el proceso de paz con esa estructura armada, el mandatario llegó a señalar que se estaba ante un entrampamiento para la paz y solicitó garantías para la continuidad de las conversaciones.
La extradición fue reactivada por el Gobierno del presidente Abelardo De La Espriella, quien el pasado 26 de agosto ordenó hacer efectiva la entrega de Rojas y de otros antiguos integrantes de estructuras armadas que habían participado en procesos de negociación, mientras este viernes funcionarios de Interpol realizaron el traslado y posteriormente lo entregaron a agentes de los US Marshals y la DEA antes de su salida desde Malambo.
Alias “Araña” es requerido por la justicia del Distrito Sur de California por una acusación de conspiración internacional para distribuir cocaína y un cargo de narcoterrorismo, el Departamento de Justicia de Estados Unidos sostiene que habría participado en el tráfico de cocaína desde Colombia y Ecuador con destino a territorio estadounidense y que presuntamente habría destinado recursos provenientes del narcotráfico a organizaciones vinculadas con actividades terroristas.
Además, en Colombia la Fiscalía lo vinculó recientemente a una investigación por 16 homicidios ocurridos en Caquetá entre 2020 y 2024, mientras su extradición pone fin a un proceso que había permanecido condicionado por su participación en los diálogos de paz y que ahora continuará ante la justicia estadounidense.