Un tanque de almacenamiento de agua potable que permaneció aproximadamente diez años sin utilizarse en el sector de Jamondino, en Pasto, finalmente fue puesto en funcionamiento, después de convertirse durante una década en una infraestructura desaprovechada que no prestaba el servicio para el cual había sido construida.
La estructura tiene capacidad para almacenar 1.500 metros cúbicos de agua y fue conectada mediante nuevas tuberías de conducción hacia Alto de Chapalito, con el propósito de mejorar las presiones del suministro en diferentes sectores del suroriente de la ciudad que han presentado dificultades con el abastecimiento.
«Pusimos en funcionamiento un tanque que llevaba diez años sin haberse utilizado, se construyó hace diez años, pero estaba como un elefante blanco», reconoció el gerente de Empopasto, Javier Oñate.
De acuerdo con el funcionario, el tanque recibe agua desde la planta de tratamiento de Guadalupe y permitirá mejorar las condiciones de distribución en sectores como Los Cristales, Alto de Chapalito, La Minga, El Porvenir, 12 de Octubre y 7 de Agosto, además de disminuir la presión sobre la infraestructura abastecida desde la planta de Mijitayo.
La entrada en operación también abre la posibilidad de ampliar el suministro hacia otras comunidades que actualmente requieren nuevas conexiones. El proyecto contempla una segunda fase para extender la cobertura hacia El Rosario y otros sectores de Jamondino, mientras que una tercera etapa permitiría llevar el servicio hacia Canchala y otras poblaciones cercanas.
Aunque la infraestructura ya fue habilitada, las ampliaciones anunciadas todavía dependen de la ejecución de nuevas obras de conducción, necesarias para que el servicio pueda llegar a los sectores incluidos en las siguientes etapas del proyecto.