Las bancas destruidas, el deterioro de los pisos y las deficiencias en el mantenimiento de la plazoleta de San Agustín, en el centro de Pasto, han generado reiteradas quejas de ciudadanos y comerciantes que reclaman la recuperación de este espacio público, cuya intervención había permanecido detenida por los permisos exigidos para realizar obras en el centro histórico.
El alcalde Nicolás Toro Muñoz anunció que el Ministerio de Cultura ya autorizó las intervenciones y que la administración municipal cuenta con los recursos necesarios para comenzar los trabajos, que también incluirán otros sectores del centro de la ciudad con problemas de deterioro en su mobiliario urbano.
«No es que yo no quiera, sino que no puedo hasta que no me llegue la autorización, porque de lo contrario inmediatamente me abren un proceso», manifestó el mandatario al explicar las dificultades que habían impedido ejecutar las reparaciones.
Según el alcalde, los trabajos en San Agustín contemplan la recuperación de las bancas, pintura y adecuaciones en la plazoleta, mientras que otras intervenciones se realizarán en el entorno de la Catedral, el sector de La Panadería y la plaza de Nariño, donde también se han identificado bancas y superficies deterioradas.
El mandatario explicó que los espacios ubicados dentro del centro histórico están sujetos a medidas especiales de protección patrimonial, por lo que incluso las intervenciones menores deben contar con autorización previa del Ministerio de Cultura.
La administración también proyecta nuevas mejoras en los parques de Santiago y Bomboná. Aunque no se precisaron los presupuestos individuales, el alcalde aseguró que las intervenciones autorizadas en San Agustín y otros puntos del centro estarán terminadas antes de diciembre de 2026.