En medio de la polémica nacional por un documento anónimo que menciona a varias figuras públicas en el asesinato de Miguel Uribe, el gobernador de Nariño se pronunció públicamente para desmentir cualquier vínculo con ese hecho y cuestionar la gravedad de las acusaciones sin sustento.
El mandatario departamental indicó que los señalamientos surgen a partir de una versión que habría sido puesta en conocimiento del expresidente Álvaro Uribe Vélez, quien aseguró haber recibido información, incluyendo una llamada y un escrito, en la que se menciona al presidente Gustavo Petro y a un gobernador, presuntamente en el contexto de un viaje a Manta, Ecuador. Sin embargo, hasta el momento no se han conocido pruebas ni confirmaciones oficiales sobre estas afirmaciones.
Frente a esto, el gobernador de Nariño rechazó de manera categórica cualquier insinuación en su contra y calificó como “grave, tremendamente grave” que se le intente vincular con un magnicidio a partir de información sin verificar. “Hoy me están poniendo una lápida en la cabeza a un hombre honorable”, expresó, al tiempo que defendió su trayectoria como profesor universitario y servidor público.
En su declaración, el mandatario enfatizó que no tiene relación alguna con hechos violentos y reiteró su postura frente al conflicto, “yo soy un hombre de paz, no de muerte, no soy un hombre de la guerra, soy un hombre de la paz”, afirmó, subrayando que ha rechazado de manera contundente cualquier acto de violencia.
Finalmente, el gobernador advirtió que este tipo de señalamientos evidencian la existencia de sectores que, según dijo, se oponen a los avances en materia de paz en el departamento. “Nos estamos dando cuenta de que la paz tiene enemigos, y enemigos muy poderosos”, señaló, al referirse al contexto actual y a los resultados que, según indicó, se han venido mostrando en Nariño en esta materia.