El uso de una cancha sintética en el barrio Los Laureles se encuentra suspendido en medio de un conflicto entre grupos de la comunidad.
Se trata de un escenario que venía siendo utilizado para procesos formativos con niños, pero que fue cerrado tras desacuerdos sobre su manejo.
El alcalde Nicolás Toro explicó que “hay un conflicto entre comunidades porque unos dicen que no se debe cobrar por su uso”.
Según indicó, la administración analiza el caso desde el punto de vista jurídico para tomar una decisión.
Mientras tanto, la situación ha generado preocupación entre familias por la interrupción de actividades deportivas.