La tienda de tecnología iNariño, con sede en Pasto, afronta un proceso legal impulsado por la multinacional Apple a través de la firma internacional de abogados Baker McKenzie, debido a presuntas infracciones en derechos de propiedad intelectual y uso no autorizado de elementos de marca. La situación sitúa al negocio nariñense en un escenario similar al vivido previamente por otros servicios técnicos y distribuidores independientes en el país.
De acuerdo con lo informado por el propietario de la marca, conocido en redes como Giancarlo Vende, la notificación jurídica objeta la exhibición del logotipo oficial de la manzana en la imagen comercial del establecimiento y el ofrecimiento de accesorios no certificados o identificados comercialmente como réplicas 1.1, como incentivos u obsequios junto a la venta de dispositivos. Frente a las observaciones, el comerciante retiró los distintivos visuales de sus instalaciones e inició el contacto formal con sus asesores legales para responder a los apoderados de la compañía estadounidense.
«No quiero tener problemas con ellos; al contrario, estoy trabajando para solucionar todo eso y mis abogados ya se van a comunicar con su equipo», afirmó Giancarlo Vende, tras señalar que mantendrán la venta de teléfonos originales ajustándose a las exigencias normativas de la marca.
Lanzamiento de marca propia
Ante el requerimiento, la empresa local determinó sustituir los complementos genéricos mediante la creación y registro de su propia línea de artículos tecnológicos bajo el nombre de iNariño. La estrategia incluye la importación directa de mercancía debidamente nacionalizada para abastecer a los usuarios con garantía comercial.
El primer cargamento importado incluye cargadores certificados para sistemas Android y Apple, cables de alta resistencia y audífonos inalámbricos bluetooth que no emplearán denominaciones restringidas. Con este giro operativo, el establecimiento busca resolver la controversia jurídica de fondo y asegurar el cumplimiento de la legislación comercial colombiana.